METODOLOGÍA DEL

CONCURSO

VinoSub30 aplica los estándares internacionales utilizados por los principales concursos de vinos del mundo. Cada edición se desarrolla a lo largo de tres jornadas de cata, siempre por la mañana, y solo participan vinos cuya inscripción y análisis de laboratorio hayan sido verificados por la dirección del certamen. Las catas son estrictamente a ciegas: las botellas no se muestran y cada vino recibe un código alfanumérico conocido únicamente por la organización. Los jurados solo disponen de información básica —variedad y añada— y las muestras se presentan agrupadas por color, estilo, nivel de azúcar, alcohol y rango de precio, para asegurar coherencia en la evaluación.

Cada catador puntúa los vinos de forma individual e independiente, sin intercambiar opiniones. La evaluación se realiza mediante la VinoSub30 Cata Digital App, una aplicación que registra la puntuación según criterios visuales, olfativos, gustativos y de armonía general. La secuencia de cata sigue el orden clásico: espumosos, blancos, rosados, tintos y, finalmente, vinos especiales y de postre, siempre servidos a la temperatura adecuada.

Los criterios de evaluación aplicados se basan en los modelos usados en los concursos internacionales más reconocidos, abarcando nitidez, limpidez, intensidad, calidad aromática, equilibrio en boca y persistencia. Estos parámetros permiten obtener una valoración precisa y comparable entre todas las ediciones del concurso.

El puntaje final de cada vino surge del promedio de todas las evaluaciones registradas en la aplicación. Los vinos que alcanzan 90 puntos reciben Medalla de Oro, y aquellos con 95 puntos o más, Gran Medalla de Oro.